Hermanos de mi espíritu; recibid un caluroso saludo y abrazo fraterno, de éste vuestro hermano en espíritu.
Empezaré en este día, por deciros que, extenso es poco, comparado con el aprendizaje, la enseñanza, el conocimiento que podemos extraer de cada párrafo de esta Obra maravillosa, que sutilmente ha sido extractada desde las alturas para que todo ser pensante las comprenda. He ahí el motivo por el cual al autor ha sugerido estudiar palabra por palabra su Enseñanza.
Así que os pido no tomar éstas mis palabras como soberbia ni resentimiento ni ostentación de mi parte. Tomadlas más bien, como una invitación al diálogo, a la unidad, al estudio de las Leyes Espirituales. Luego, pensad; que si yo, un insignificante espíritu ajeno a la Obra como me denomináis por no estar bajo vuestra égida ni contarme entre vosotros, puedo entender un mínimo la esencia de las Leyes de Dios plasmadas en el Libro Matriz; ¿Qué maravillas no haríais vosotros hermanos míos, con la guía y orientación de los Maestros asignados a cada Estudio con la cual contáis, el día que os decidáis a compartir este pan espiritual con toda la humanidad?
(…) No es mi intención imponer este discernimiento mío como el único, auténtico, absoluto ni definitivo sobre el texto de la Oración ANTE DIOS, autoría del Maestro Ismael Garzón Triana en su maravillosa Obra LOS ESTUDIOS ASTRALES ESPIRITUALES ANTE DIOS, que a continuación os compartiré. Pues grande sería mi error y la ignorancia, si considerara por un instante que la mente mía puede llegar a esclarecer una Obra Espiritual entregada desde la altura por la Supremacía. Sin embargo, me asiste el derecho como estudiante de la Enseñanza del Maestro Ismael, intentar comprenderla y discernirla a pesar de la oscuridad que cubre mi espíritu, ya que es una oportunidad de encaminarme por la senda de la Luz y Verdad, al ser una Obra para el bien de la humanidad.
Esta hermosa Oración que nos ha legado el Maestro Ismael en su Enseñanza, refleja la necesidad y un profundo deseo de acercarse a Dios, así como un reconocimiento de la propia condición espiritual. Cada frase está impregnada de profundos conocimientos que vibran al unísono con las Leyes Espirituales; a saber:
ANTE DIOS
DIOS MIO, PADRE MÍO; ESCUCHA MI PLEGARIA QUE CON TODO AMOR OS DIRIJO: Desde el punto de vista del espiritismo, esta apertura refleja una sincera conexión entre el Espíritu y el Creador.
El Maestro Allan Kardec nos enseña que la Oración es una conversación del alma con Dios, un acto de humildad que eleva al espíritu hacia el Padre Supremo. Al dirigirse a Dios como PADRE, el autor reconoce su procedencia Divina, sujeta a las leyes del amor y de la evolución espiritual.
El Maestro León Denis nos indica que Dios es un Padre lleno de misericordia y bondad hacia todos sus hijos. La Oración, al ser hecha con amor, no solo comunica nuestras aspiraciones, sino que también armoniza nuestro espíritu con el vibrar de Dios.
DIOS MÍO: Expresa un vínculo personal e íntimo con el Padre Supremo, indicando nuestro amor y confianza plena en Él. Referirse a Él como MÍO, resalta la relación única que cada espíritu tiene con el Padre Supremo.
PADRE MÍO: Refuerza esta relación destacando la imagen de Dios como un Padre amoroso, justo y cercano, que ilumina a sus hijos en el camino del progreso espiritual. El Maestro León Denis, menciona que la concepción de Dios como un Padre, fomenta la confianza y resignación frente a las pruebas de la vida.
ESCUCHA MI PLEGARIA: La Oración es un acto de elevación espiritual. El Maestro Allan Kardec explica que la plegaria sincera siempre es escuchada por Dios, pero no como una súplica para que cambia su voluntad, sino como un medio para alinearse, para obtener la fortaleza y transitar bajo las Leyes Espirituales. La Oración no busca modificar el orden universal, sino fortalecer al espíritu para comprenderlo.
QUE CON TODO AMOR OS DIRIJO: El amor es la luz que eleva el espíritu hacia Dios. El maestro León Denis nos orienta que, el amor es el principio que une todas las cosas y refleja la Esencia Divina. Al expresar en la plegaria, con todo amor; el alma se encuentra en un estado de vibración elevada, armonizándose con las Fuerzas Supremas.
SOY UN PEQUEÑO SIERVO DE TU HUERTO: Esta frase evoca la Ley del trabajo, una de las Leyes espirituales destacadas por el Maestro Allan Kardec, quien enseña que todo espíritu encarnado tiene el deber de contribuir al progreso universal, ya sea mediante el servicio a los demás, el aprendizaje personal o la mejora del mundo que lo rodea. El huerto es un símbolo en el plano terrenal donde los seres humanos son trabajadores que cultivan virtudes, amor y conocimiento, contribuyendo al Plan Divino, especialmente la Tierra como lugar de aprendizaje y progreso moral.
Denominarse como un pequeño siervo, denota humildad; una virtud esencial para reconocer la grandeza de Dios y nuestra pequeñez, como un primer paso hacia el desarrollo espiritual.
En el pensamiento del Maestro León Denis, ser un siervo significa colaborar con humildad y amor en las tareas que Dios asigna, sea en el plano material o espiritual.
Entonces, cuando el Maestro Ismael se describe a sí mismo como un PEQUEÑO SIERVO DEL HUERTO DEL PADRE SUPREMO, lo que evoca es una imagen de humildad, agradecimiento y dedicación, con lo cual enseña que cada espíritu tiene un papel importante en la Obra del Padre Supremo, y que la verdadera grandeza se encuentra en el servicio a los demás y no en el resultado mismo. Este sentir está alineado con la Ley Espiritual, de que somos en esencia espíritus en evolución, y que nuestra misión es aprender para ayudar a nuestros hermanos en su camino.
La humildad es un valor fundamental en la Enseñanza de LOS ESTUDIOS ASTRALES ESPIRITUALES ANTE DIOS, donde reconocemos que la vanidad y el orgullo son obstáculos en el desarrollo espiritual. Al presentarse como un PEQUEÑO SIERVO, el Maestro reconoce su lugar en el vasto Universo, enfatizando que todos somos átomos ante la Grandeza de Dios Todopoderoso Infinitamente Justo.
…Y NO TENGO MÁS QUÉ OFRECER, SI NO MI AMOR Y MI FE: Aquí se resalta la Ley del Amor como la base de todas las demás Leyes Espirituales. El amor es la fuerza que une a todos los seres en una cadena de solidaridad y progreso. Ofrecer amor y fe, es el mayor tributo que un espíritu puede dar a su Creador, ya que son pensamientos transformadores e inspiradores que permiten la redención de faltas pasadas y la construcción de un futuro luminoso.
La fe mencionada en esta plegaria no es ciega, sino razonada. Es una fe que se fundamenta en la comprensión de las Leyes Universales y en la convicción de que todo lo que sucede tiene un propósito evolutivo.
La Oración se centra en el AMOR y la FE; dos conceptos esenciales en el espiritismo. El amor es considerado la fuerza primordial que une a todos los seres. El Maestro León Denis subraya que el amor es la esencia de la vida espiritual y la clave para la evolución.
OS DIGO PADRE MÍO, QUE MI ESPERANZA HA DE LLEGAR HACIA TUS PIES: Esta afirmación refleja la actitud de humildad y devoción que el ser humano debe cultivar en su relación con Dios Todopoderoso Infinitamente Justo. En el espiritismo, la esperanza no se ve como un simple deseo, sino como una fuerza poderosa que impulsa al espíritu hacia su evolución. El Maestro Allan Kardec, enseña que la esperanza es un motor, una fuerza que permite al espíritu enfrentar las dificultades de la vida con fe y confianza en la Justicia Divina.
La esperanza hacia tus pies, implica una sumisión consciente a la Voluntad de Dios, reconociendo que el camino hacia la perfección pasa por aceptar las pruebas y desafíos que nos presenta la vida, sabiendo que todo está alineado con las Leyes Universales del Amor y la Justicia.
...Y SENTARME DE NUEVO A SU DIESTRA Y PARTICIPAR DE ESA LUZ DIVINA: La diestra se asocia a la idea de estar en el lugar privilegiado, cerca de la sabiduría y la Luz Divina. Desde el punto de vista espiritual, esta referencia a la luz, es un símbolo de la evolución espiritual que nos lleva a la pureza, la claridad y la comprensión profunda del propósito del Padre Supremo.
El Maestro León Denis explica que la verdadera luz es aquella que guía al espíritu hacia la verdad interior y hacia una relación más estrecha con Dios. La luz no solo representa la iluminación del entendimiento, sino también, la que aleja la oscuridad y penetra en el alma purificándola.
Participar de esa Luz Divina implica estar preparado y en armonía con las Leyes Espirituales, vivir de acuerdo con la moral universal y experimentar la transformación del ser. Esta participación no es solo un deseo, sino un proceso que requiere esfuerzo, compromiso y dedicación del espíritu a lo largo de sus encarnaciones.
MI CORAZÓN SÓL SIENTE ESE AMOR HACIA MI PADRE CELESTIAL… Aquí nos recuerda el autor, que el amor es el motor fundamental que mueve al espíritu hacia Dios. En las Enseñanzas del Maestro Allan Kardec, el amor es la base de todas las virtudes y el principio por el cual el espíritu avanza hacia la perfección. Es un amor que no solo se expresa hacia Dios, sino también hacia los demás seres, ya que todos somos parte de la Creación Divina. Por lo tanto, debemos ser conscientes que, cada vez que elevamos esta Oración, es la refrendación del gran compromiso que hemos aceptado ante Dios, de amarnos como hermanos, incluso a quienes se han convertido en nuestros enemigos.
El Maestro León Denis explica, además, que el amor es el único camino verdadero hacia Dios, y que solo a través de él podremos vencer las inclinaciones al mal, al egoísmo, al orgullo, a la soberbia, a la ingratitud, y acercarnos a la Luz de aquella Majestad Divina.
….Y HACIA MIS HERMANOS QUE MUY EXTRAVIADOS ESTÁN: Aquí, el autor evidencia el gran entendimiento que tiene de las Leyes Espirituales, e invita a fortalecer el vínculo fraterno que debe de haber entre todos los espíritus, hijos del Padre Supremo Creador de todo cuanto existe; pero ante todo, denota agradecimiento ANTE DIOS, porque sin agradecimiento no es posible que nazca el amor, y sin amor no puede haber en el corazón benevolencia ni comprensión ni piedad ante las faltas de nuestros hermanos.
La mención de los hermanos extraviados, revela en el Maestro compasión y preocupación por el sufrimiento de sus hermanos. El espiritismo enfatiza sobre la importancia de la solidaridad y la caridad. SIN CARIDAD NO HAY SALVACIÓN, dijo el Maestro Allan Kardec, porque el reconocimiento de que otros pueden estar en un estado de confusión o sufrimiento, implica una invitación a la acción; es decir, a extender la mano al hermano que se encuentra en el fango.
Así mismo, dijo el Maestro Ismael en su escrito A LOS PESCADORES EN LA LLANURA: Ante Dios queremos cultivar la fe y el amor, porque cada uno de los seres humanos sean más humildes y sean más cercanos a sus propios hermanos.
YO OFREZCO MI FE, Y MI ESPÍRITU ESCALARÁ PARA LLEGAR A ORAR ANTE SUS PLANTAS: Podemos observar en el autor, un acto de entrega absoluta. La fe es la clave de la conexión del Espíritu con Dios. El Maestro Allan Kardec señala que la fe no es un acto pasivo, sino una fuerza poderosa y dinámica que moviliza al espíritu hacia la luz. Ofrecer la fe, es ofrecer el compromiso y la disposición para avanzar en la evolución espiritual.
La FE, por otro lado, se presenta como una Esperanza en el Plan Divino y en la bondad que Dios extiende para todos sus hijos.
El hecho de que el espíritu escale hacia los distintos planos, evidencia la Ley de Evolución. La ascensión del alma hacia planos superiores es gradual, paso a paso, alcanzando nuevas alturas de sabiduría y comprensión, conforme el espíritu progresa en cada una de sus encarnaciones. Escalar también implica esfuerzo, superación de obstáculos y compromiso ante el deseo de mejorar; por lo cual, para subir las escalas que son los planos, el espíritu tiene que estar sin ningún peso, porque cada deuda es una capa que lo cubre, y cada capa es un enemigo, que hasta que no quede en paz de ese pecado, no le quitan la capa y no subirá. Nos enseñó el Maestro Ismael.
El concepto de orar ante sus plantas, implica una actitud de profunda humildad, reconociendo que Dios es la Inteligencia Suprema, causa primera de todas las cosas. El acto de orar no es solo una petición, sino una actitud reverente que conecta al ser con la fuente de la toda la Creación.
…Y ESTARÉ ANTE SUS COROS SI ES SU VOLUNTAD: En este punto, el Maestro Ismael hace referencia al anhelo del espíritu de estar en unión perfecta con la Luz Divina, representada por los coros.
Al seguir los Mandatos Divinos, Leyes Espirituales que Dios plasmó en el corazón de cada uno de sus hijos cuando fueron lanzados al espacio para evolucionar; los Espíritus que por su propio esfuerzo se han convertido en estrellas emitiendo luz, y contribuyendo a la creación de la armonía universal y en la Guía de sus hermanos también, representan los Coros Celestiales.
El Maestro León Denis enfatiza que la vida espiritual está llena de vibraciones y sonidos cósmicos, y que los espíritus puros resuenan con estas melodías Divinas.
El anhelar estar en los Coros del Padre Celestial, denota la aspiración del espíritu por alcanzar un estado de pureza y comprensión tal, que pueda participar en la armonía del Universo, compartiendo la paz y la luz que emanan de la voluntad de Dios.
MI ESPÍRITU, MI LUZ QUE ME MOVILIZA, SÓLO QUIERE AGRADECER POR TODO EL BIEN RECIBIDO: Mi luz que me moviliza, hace referencia a la Chispa Radiante de Luz Divina presente en todos los espíritus. Esa luz es el impulso interior que nos conecta con nuestra naturaleza espiritual más profunda. El Maestro León Denis explica que la luz interna del espíritu es lo que lo guía, y cuando se encuentra en sintonía con la Luz de Dios, el ser humano puede alcanzar los Planos Superiores.
En este párrafo encontramos también, la referencia que el Maestro Ismael hace de Ley de Gratitud, una de las Leyes fundamentales de la moral espiritual. Además, enseña que la gratitud es esencial para el progreso espiritual, ya que quien agradece reconoce el bien recibido y se pone en sintonía con las vibraciones del Padre Supremo. Al agradecer, el espíritu se abre a recibir más bendiciones, y crece en humildad y sabiduría.
…Y POR LO CUAL ORAR QUIERO, DANDO MIS AGRADECIMIENTOS POR TODO EL BIEN RECIBIDO: La oración no es solo una petición, sino un acto de reconocimiento. El espiritismo enseña que la gratitud es un acto de sabiduría, porque al agradecer, el espíritu se vuelve consciente de las bendiciones que recibe constantemente, ya sea en forma de vida, aprendizaje, pruebas o transformaciones.
El acto de orar para agradecer, es una forma de conectar con la armonía universal, y permite que el espíritu mantenga su equilibrio interno al reconocer que todo lo que se recibe tiene un propósito, y viene de Dios.
Por lo tanto, La Oración ANTE DIOS, es una manifestación de los principios esenciales del espiritismo: humildad, entrega a la Voluntad de Dios, búsqueda de luz, gratitud y fraternidad. Es una Oración que no solo busca la comunión con el Creador, sino también el alineamiento con las Leyes universales que rigen la vida. En este sentido, es un recordatorio de que la vida espiritual no solo está dirigida a la elevación del ser individual, sino también al servicio y al amor hacia los demás.
La enseñanza de los Maestros Allan Kardec y León Denis, resuenan en este tipo de Oraciones, ya que nos invitan constantemente a vivir con coherencia moral, a entender que nuestras acciones tienen un impacto en el Universo, y a comprender que el verdadero progreso es el que se alcanza mediante el amor y la entrega a la Voluntad de Dios.
Entonces, la Oración ANTE DIOS, es una excelente representación de LOS ESTUDIOS ASTRALES ESPIRITUALES ANTE DIOS, donde se destaca la entrega al Creador, la búsqueda de la luz, la gratitud y el servicio a los demás. Es, además, un llamado constante a la evolución personal y colectiva, en armonía con las Leyes Espirituales y los Mandatos Divinos que rigen el Universo Entero.
-Héctor Fabio Cardona-